
El arte pop fue un movimiento artístico, surgido al final de los años cincuenta en Inglaterra y caracterizado por el empleo de imágenes y temas tomados del mundo de la comunicación de masas y aplicados al arte de la pintura. El término fue utilizado por primera ver por el crítico británico Lawrence Alloway en 1962 para definir el arte que algunos jóvenes estaban haciendo, utilizando imágenes populares dentro del arte. Puede afirmarse que el pop es el resultado de un estilo de vida, la manifestación plástica de una cultura (pop), caracterizado por la tecnología, la democracia, la moda y el consumo, donde los objetos dejan de ser únicos para producirse en serie. En este tipo de cultura también el arte deja de ser único y se convierte en un objeto más de consumo "La razón por la que pinto de este modo es porque quiero ser una máquina" (Andy Warhol) o la afirmación de Richard Hamilton con respecto a su deseo de que el arte fuera efímero, popular, barato, producido en serie, joven, ingenioso, (cualidades equivalentes a las de la sociedad de consumo).
Richard Hamilton es considerado el artista que creó la primera obra del Arte Pop: el collage titulado ¿Qué es lo que hace que los hogares de hoy sean tan diferentes, tan llamativos?, que fue expuesto en la exposición titulada Esto es el mañana en la Whitechapel Gallery de Londres en 1956. En 1961 se presentaba el Arte Pop británico al público en una exposición que reunía obras de David Hochney, Derek Boshier, Allen Jones, R.B. Kitaj y Peter Phillips.
Los orígenes
del Pop se encuentran en el dadaísmo y en su desprecio por el objeto,
sin embargo el pop descarga de la obra toda la filosofía anti-arte
de Dadá y encuentra una vía para construir a partir de imágenes
tomadas de la vida cotidiana al igual que Duchamp había hecho con
sus ready- mades. En cuanto a las técnicas también toma del
dadaísmo el uso del collage y del fotomontaje.
En Inglaterra empieza a gestarse en las discusiones que mantenían en el Instituto de Arte Contemporáneo de Londres (ICA) Richard Hamilton, Paolozzi y los críticos Lawrence Alloway y Reyner Banham, desde 1952. Estas discusiones se centraban en torno al impacto que la moderna tecnología y los medios de comunicación de masas estaban teniendo en la sociedad. Entre otras cosas, en estas discusiones, se desmontó la pirámide de categorizaciones en la que las Bellas Artes eran la cima equiparándolas al cine, a las artes populares y las artes gráficas.
El arte de Hamilton toma sus fuentes de las industrias del consumo y del ocio, de la publicidad y también de la historia del arte. Puede decirse que el Pop de Kitaj y Hamilton es un pop culto y altamente intelectualizado, casi hermético en un sentido que no es el del pop habitual. El otro gran artista Pop de la escena inglesa es David Hockney, para quien la herencia del movimiento moderno es fundamental y combina fotografías, cuadros abstractos y diversos tipos de material gráfico en sus cuadros. Junto con Allen Jones forma la segunda generación del Pop británico.
En América el Pop entra en escena en 1961 y arraiga con más fuerza que en ningún otro lugar, a pesar de las reticencias de algunos críticos (Harold Rosenberg) al principio, dada la fuerza que el expresionismo abstracto tenía en todas las instancias de la industria del arte. Sin embargo, la imaginería pop era fácilmente asimilable como algo puramente americano y esto era importante en aquel continente pues siempre, tanto artistas como coleccionistas, estaban de un cierto modo en lucha o competición con lo europeo. La confirmación de esto se produjo con la exposición titulada El Pop Art y la tradición americana en el Milwaukee Art Center en 1965. Este aspecto nacionalista era lo único que lo acercaba a la generación de los expresionistas abstractos; en lo demás todo es opuesto: los artistas pop ironizaban sobre la caligrafía y el gesto característicos de los expresionistas (las obras de Lichtenstein en las que amplifica una pincelada esquematizada gráficamente), o los enormes cuadros de Rosenquist en los que amplifica espaguetis como recordando las nervaciones de los drippings de Pollock, y en general el interés puesto en desechar de la obra toda traza de la intervención manual del artista.
Los precursores del Pop americano son Jasper Johns y Robert Rauschenberg y el grupo lo forman Andy Warhol, Roy Lichtenstein, James Rosenquist, Jim Dine, Robert Indiana, Tom Weselman y Claes Oldenburg. En la periferia del pop americano se encuadran Alex Katz, John Chamberlain y Larry Rivers. A pesar de esta categorización todos son diferentes entre sí. Warhol pretendía eliminar de la obra de arte cualquier traza o signo de manualidad; muchas de sus obras están hechas a partir de fotografías proyectadas sobre el lienzo. Lichtenstein toma sus motivos de las tiras de cómics y los amplía a enormes dimensiones dejando visibles los puntos que resultan del proceso de impresión. Dine combina objetos reales con fondos pintados. Oldenburg fabrica objetos de la vida cotidiana (hamburguesas, navajas, etc.) a tamaños descomunales que instala en ocasiones en espacios al aire libre. Indiana pinta rótulos gigantescos que nos reclaman la atención y nos amonestan.
En España, el Pop se estudia asociado a la nueva figuración surgida a raíz de la crisis del informalismo. Eduardo Arroyo podría encuadrarse en esta tendencia por su interés en el entorno y su crítica de nuestro medio cultural, utilizando iconos de los medios de comunicación de masas y de la historia de la pintura, y por su desprecio manifiesto por cualquier estilo establecido. El que se puede considerar como más auténticamente Pop es Alfredo Alcaín, por el uso que hace de las imágenes populares y por el vacío que confiere a sus composiciones.
También el Equipo
Crónica formado en Valencia por Manolo Valdés y Rafael Solbes,
por su utilización de cómics y de imágenes publicitarias,
por la simplificación de las imágenes y las composiciones
fotográfica tendencia Pop.