Austin Powers
La espía que me achuchó

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Información sobre la película
 

Alguien había de ser, George Lucas lo tenía más que aceptado, pero lo que este soñador de las galaxias no se imaginaba es que la película que desbancaría su Episodio I: "La amenaza Fantasma" del primer puesto de la taquilla americana sería "Austin Powers 2", la secuela de una comedia loca basada en la enmarcación de un ídolo de los 60 en plena década de los 90. Austin Powers tiene que contagiar, como lo hizo en la primera entrega, esa pasión por los 60 que sólo desde este saga aparece tan deformada pero a la vez con una intención ciertamente aduladora.

Su estreno ha sido magnífico: la distribuidora ha preparado mil y un resortes publicitarios que van a convertir la llegada del espía de los 60, Powers, en un acontecimiento cinematográfico de primer orden. Y el primer amplificador de la historia será el Festival de cine de San Sebastián, que ya ha organizado macrofiestas en la ciudad donostiarra a propósito de su estreno. Para empezar, la película se ha proyectado A LO GRANDE en Anoeta, una gigantesca pantalla que forma parte del Festival de San Sebastián. Además, más de 3.000 personas entre las que seguro se contaban diversas personalidades famosas se divirtieron en la fiesta más grande jamás organizada en el festival. Sorteos, Go go's, DJ's, conexiones en directo, torres de video-consolas, fuegos artificiales, comida y bebida... todo formó parte de una fiesta donde uno de los grandes atractivos fue el volswagen "new bettle" que usa Austin Powers en la película.

Y con este despliegue llega una película que repite, en gran medida, lo mejor de la primera entrega. Un poco más animada, un poco más divertida pero siempre siguiendo un esquema perfectamente trazado ya en la primera película. A veces pareciera que el guión se limita a revisitar las mejores escenas de la primera versión para dotarles de un mayor ingenio. Se han mantenido las marcas de la casa más reconocibles, como los segmentos de continuidad de estilo televisivo con motivos de los 60, los imposibles nombres de los personajes ("Marifé Lación", "Johny Mentero", "María Unpajote"), una irresistible compañera espía para Austin (la monogamia lo iba en realidad) y por supuesto la hilarante y eminentemente gestual interpretación de Mike Myers, auténtico maestro de ceremonias.

Podríamos resumir no sólo su personaje, también la película definiendo la misión de Austin como la de tener que regresar, no al futuro (pues ya lo hizo) sino al pasado, de vuelta a los movidos 60, para llevar a cabo su gran objetivo: impedir que el Dr. Maligno destruya los años 90, achuchar chavalas seguidoras del amor libre, continuar su cruzada por eliminar personas que estén fuera de la onda... aunque no necesariamente por este orden.

Lo que Austin no esperaba es que en esta nueva entrega le van a arrebatar su activo más preciado: Su Mojo, la fuerza vital de Austin, su líbido y posiblemente el secreto que se oculta tras su gallardo, bizarro, instantaneo... éxito. ¿Qué queda si le quitas el mojo a Austin?

La película continúa enmarcando su estilo en el de las películas de James Bond, que también le deben todo a los 60, y a Peter Sellers. Mike creció de padres entusiasmados con Liverpool y ese espíritu libre del momento. Posteriormente, Myers iba a fundir ambas influencias en una singular unidad de suave estupidez, creando un personaje que iba a tomarse el lado más alegre de los 60 londinense un poquito demasiado en serio. También, claro, la película bebe de otra  más que remarcable influencia, los Monty Python, que están subliminalmente presentes en algunas de las escenas.

"En la década de los 90", explica Myers, "y debido a diversas razones, la gente no es tan públicamente libidinosa o cachonda, y no me asusta decir esta palabra, y ya no ves ligones en ninguna parte. Se me ocurrió que sería muy divertido ver a una persona de los 60 desenvolverse en los 90, mostrándose públicamente como un libidinoso,  y a partir de esta idea es como nació Austin Powers".

La otra dimensión de la película, como ya sucediera en la primera parte, son las mujeres de Austin, su compañía más pefecta y el pistón de su loca líbido sesentona. El océano puede estar lleno de "nenas", pero ninguna ha llegado tan al fondo del corazón de Austin como la impresionante espía de la CIA Marifé Lación, la cual es una chavala de(piernas larguísimas y curvas espectaculares que conoce al dedillo todas las artes del ligoteo siendo a su vez tan buen espía como Austin. "En una escala del uno al diez, podría tener un 25", dice Myers, "Esta vez Austin puede haber encontrado la horma de su zapato. En cualquier medida, ella lo pone a cien mil". Heather Graham obtuvo el aplauso de la crítica por los papeles que ha interpretado recientemente como la roller girl de "Boogie Nights", y su papel de coprotagonista en "Two girls and a guy".

Myers y Roach la animaron a que se encargase ella misma de su propia misión de reconocimiento, adentrándose en la historia de los iconos sexuales de los años 60: desde Barbarella hasta el tentador personaje de Ursulla Andress en James Bond. "Me recomendaron muchas películas de los 60 entre las que estaba James Bond contra el Dr. No, pero básicamente soy una chica seductora que está enamorada de Austin Powers porque es el hombre más tórrido del planeta, y yo aspiro a ser su versión femenina".

El Dr. Maligno también va a sufrir una revisión y va a encontrar su media naranja perfecta. En realidad encontrará dos. Una es una sorpresa increíble y la otra es un clon suyo, ocho veces más pequeño que él, que hará las delicias de los seguidores de Maligno. Lo llamará "Miniyo", y será... su pequeño niñito.